Ingredientes
- 907 gr de pollo molido
- 84 gr de harina de almendras
- 60 gr de queso parmesano rallado, dividido
- 1 huevo grande
- 4 dientes de ajo finamente picados, aproximadamente 12 gr
- 2 cucharaditas de condimento italiano, aproximadamente 4 gr
y 6 más…
Preparación
- En un bowl grande, coloca el pollo molido, la harina de almendras, aproximadamente dos tercios del queso parmesano, el huevo, el ajo, el condimento italiano, la sal y la pimienta.
- Mezcla con las manos limpias hasta integrar bien todos los ingredientes. Evita sobremezclar para que las albóndigas no queden demasiado compactas.
- Llena un recipiente pequeño con agua y humedece ligeramente tus manos.
- Forma albóndigas de aproximadamente 4 cm de diámetro. Humedece tus manos cada vez que la mezcla se vuelva pegajosa. Deberías obtener entre 30 y 36 albóndigas.
- Coloca las albóndigas sobre una charola forrada con papel encerado o papel para hornear.
- Refrigera durante 30 minutos para que tomen mejor firmeza.
- Precalienta el horno a 190 °C.
- Calienta 14 gr de aceite de oliva en una sartén grande apta para horno, a fuego medio.
- Agrega la mitad de las albóndigas y dóralas por todos lados. No es necesario que estén completamente cocidas en este punto, ya que terminarán su cocción en el horno.
- Retira las albóndigas doradas y colócalas en un plato.
- Agrega los otros 14 gr de aceite de oliva y repite el proceso con las albóndigas restantes.
- Regresa todas las albóndigas a la sartén, acomodándolas en una sola capa.
- Cubre las albóndigas con la salsa de tomate asado.
- Espolvorea por encima el queso mozzarella rallado y el resto del queso parmesano.
- Hornea durante 25 a 30 minutos, o hasta que las albóndigas estén completamente cocidas, la salsa burbujee y el queso esté derretido y ligeramente dorado.
- Retira del horno y termina con perejil fresco o albahaca picada por encima.
- Sirve caliente.
Datos nutricionales
Porción: 1/6 de la receta
437 kcal
Calorías
38.7 g
Proteína
27.4 g
Grasas
6.6 g
Carbohidratos totales
2 g
Fibra
Consejo: Para mantener esta receta más limpia y cetogénica, elige una salsa de tomate sin azúcar añadida, sin almidones y sin aceites vegetales refinados. También puedes acompañarlas con fideos de calabacín, arroz de coliflor o una ensalada verde.